¿Se nota al hablar con alineadores invisibles?

Los primeros dos o tres días sí se nota un poco, y después no. Esa es la respuesta honesta. Vale la pena explicar por qué pasa y cuánto dura, sobre todo si trabajás hablando con gente todo el día.

Qué pasa los primeros días

El alineador es una lámina finísima que cubre los dientes, incluida la cara de atrás de los de arriba. Y justo ahí es donde la lengua apoya para pronunciar la s, la z y la ch. Al principio la lengua encuentra medio milímetro más de espesor del que esperaba y compensa de más: aparece un ceceo leve, como si te faltara aire en esos sonidos.

No es un defecto del alineador. Es tu lengua recalibrando.

Cuánto dura

La mayoría lo resuelve entre dos y cuatro días. Al cambiar de alineador puede volver un poquito, mucho más leve, y se va en unas horas. Después del primer o segundo cambio ya casi nadie lo registra.

Qué acelera la adaptación

  • Hablar más, no menos. Es lo contrario de lo que da ganas de hacer. Cuanto más usás la lengua con el alineador puesto, más rápido se acomoda.
  • Leer en voz alta diez minutos por día. Cualquier cosa: un diario, un libro. Es el ejercicio más efectivo y el más aburrido.
  • Insistir con las palabras que se traban. Repetirlas despacio unas cuantas veces le enseña a la lengua dónde apoyar ahora.
  • No sacártelo para hablar. Es tentador y es contraproducente: retrasás la adaptación y perdés horas de uso.

Si trabajás hablando

Si das clases, atendés público, vendés o hacés muchas llamadas, hay una estrategia simple: empezá un viernes. Te llevás el fin de semana de adaptación y el lunes llegás con lo peor pasado. Lo mismo vale para cada cambio de alineador, aunque después de los primeros ya no haga falta planificarlo.

¿Y se ven?

Son transparentes y se adaptan a la forma del diente, así que en una conversación normal casi no se notan. Lo que a veces se ve de cerca son los attachments, unos relieves del color del diente que se pegan al esmalte para que el alineador tenga de dónde agarrar. Son chiquitos y del mismo tono que tus dientes, y se sacan al terminar.

Lo que sí conviene saber

Los alineadores se usan 22 horas por día: se sacan solo para comer y para lavarte los dientes. Hablar no está entre los motivos para sacárselos. Si los primeros días te cuesta, es normal, y se pasa.

Si tenés dudas de cómo sería en tu caso, escribinos y lo charlamos.

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