Cómo elegir dónde hacerte los alineadores invisibles

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Hay muchas marcas de alineadores en Argentina y casi todas prometen lo mismo. La diferencia real no está en el folleto: está en cosas concretas que podés preguntar antes de dejar una seña. Esta es la lista.

1. ¿Quién planifica y quién controla mi caso?

El alineador es una herramienta. El resultado lo define el diagnóstico y la planificación. Preguntá quién arma tu plan y quién te va a atender en los controles. Si la respuesta es vaga, o si cada control lo hace alguien distinto, es un dato.

2. ¿Voy a ver la planificación antes de pagar el tratamiento?

Deberías poder ver, en video, cómo se van a mover tus dientes y cómo van a quedar, antes de comprometerte. Es la única forma de saber qué estás comprando. Si te piden pagar antes de mostrarte eso, preguntá por qué.

3. ¿El precio puede subir?

Muchos presupuestos son «desde». Preguntá directo si el valor cambia según la complejidad, según la cantidad de alineadores o durante el tratamiento. Y pedilo por escrito.

4. ¿Qué incluye exactamente?

Escaneo, radiografía, todos los alineadores del plan, todos los controles, las contenciones finales, reposiciones por rotura. Cualquiera de esos que se cobre aparte cambia el total. Acá está la lista completa para comparar.

5. ¿Cuántas veces voy a tener que ir?

No es lo mismo un sistema donde te entregan todos los alineadores juntos que uno donde volvés cada quince días a buscar los siguientes. En un tratamiento de nueve meses, la diferencia son más de diez visitas. Lo explicamos en detalle acá.

6. ¿Dónde queda y qué días atienden?

Suena menor y no lo es. Vas a ir cada 45 días durante meses. Si el consultorio te queda incómodo o atiende en horarios imposibles, el tratamiento se hace cuesta arriba y los controles se empiezan a postergar.

7. ¿Qué pasa si pierdo un alineador?

Pasa. Quedan envueltos en una servilleta y terminan en la basura. Preguntá cuántas reposiciones tenés incluidas y cuánto tarda una nueva.

Las señales que conviene mirar con cuidado

  • Que te apuren. Un descuento que vence hoy es una técnica de venta, no un diagnóstico.
  • Que no te pidan radiografía. Sin panorámica no se ve el hueso ni las raíces. Es un estudio básico, no un extra.
  • Que te digan que sí a todo. Los alineadores no resuelven todos los casos. Un lugar serio te dice cuándo tu caso necesita otra cosa.
  • Que no haya dirección física. Si vas a hacer un tratamiento de nueve meses, tiene que haber un consultorio al que volver.

Cómo trabajamos nosotros

En Sonrisse el precio arranca en $1.420.000 y es cerrado: no cambia según la complejidad de tu caso ni según cuántos alineadores lleve. Incluye escaneo 3D, radiografía panorámica, la planificación en video, todos los alineadores —que te entregamos todos juntos—, todos los controles cada 45 días, el blanqueamiento del final, las contenciones y tres reposiciones sin cargo. Se paga en 3 o 6 cuotas sin interés.

Atendemos en Belgrano (Av. Cabildo 1117) y en Recoleta (Libertad 1133), de 9 a 20. Podés hacer los controles en cualquiera de las dos.

O escribinos directo al WhatsApp 11 2483 1829.

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