El apiñamiento es la falta de espacio en el maxilar para que todos los dientes entren alineados. El resultado es que se montan unos sobre otros, rotan o quedan «adelantados» respecto del resto.
Cómo se ve un apiñamiento
- Los caninos quedan más arriba que el resto (lo que se conoce como colmillos montados).
- Los incisivos inferiores se superponen en abanico.
- Hay zonas donde el hilo dental no entra o se corta siempre en el mismo lugar.
Por qué aparece
Casi siempre es una desproporción entre el tamaño de los dientes y el del hueso que los sostiene. También puede aparecer con los años: el apiñamiento inferior tardío es muy frecuente en adultos que nunca tuvieron el problema de jóvenes.
Por qué no conviene dejarlo así
Las zonas apiñadas son las más difíciles de limpiar. Ahí se acumula placa, y con el tiempo aparecen caries entre los dientes, sarro y encías que sangran. Cuanto más se demora, más probable es que el tratamiento tenga que resolver también las consecuencias, no sólo la posición.
Cómo lo resuelven los alineadores
Para ganar espacio hay básicamente tres caminos, y la planificación digital define cuál corresponde en cada caso:
- Expansión: se ensancha suavemente la arcada.
- Desgaste interproximal: se reduce unas décimas de milímetro el contacto entre dientes, sin tocar el esmalte de la cara visible.
- Proyección: se inclinan levemente los dientes hacia adelante, cuando el caso lo permite.
Todo eso lo vas a ver en el video de tu planificación antes de empezar: cuánto espacio se gana, cómo y en qué orden se acomodan tus dientes.