Hay mordida cruzada cuando, al cerrar, uno o varios dientes de abajo quedan por fuera de los de arriba, en vez de por dentro como corresponde.
Los dos tipos
- Anterior: los dientes de adelante de abajo muerden por delante de los de arriba.
- Posterior: pasa en los sectores de atrás, de un lado o de los dos. Es la más frecuente y muchas veces pasa desapercibida durante años.
Por qué no conviene dejarla
Una mordida cruzada hace que la fuerza de la masticación se reparta mal. Con los años eso se traduce en:
- Desgaste marcado en las piezas que trabajan de más.
- Retracción de encía en los dientes que reciben fuerza fuera de eje.
- Molestias musculares o en la articulación de la mandíbula.
- En las cruzadas de un solo lado, una desviación funcional al cerrar.
El desgaste del esmalte no se revierte solo. Corregir la mordida temprano evita tener que reconstruir después.
Cómo se corrige con alineadores
La planificación digital trabaja sobre la forma de la arcada: se expande el sector que quedó estrecho y se reposicionan las piezas cruzadas, en un orden calculado desde el principio. Los alineadores permiten controlar bien estos movimientos porque cubren todas las caras del diente a la vez.
En casos con un componente esquelético importante puede hacer falta un abordaje combinado. Eso se define en la consulta inicial, con la radiografía panorámica y el escaneo 3D.